Bimba

Querida Bimba,

Hoy amaneció silencioso el jardín de mi ventana. Los pájaros callaban y las flores se negaban a levantar el cuello, como si intuyeran que un ángel estaba a punto de alzar el vuelo. Tan guapa, tan joven y tan gran persona…la eternidad no te merecia todavia. Fue un privilegio haberte conocido y haber compartido buenos momentos contigo, disfrutando de tu amabilidad y aprendiendo de tu seguridad como persona. Hoy estuve escuchando la música que hicimos juntos, y he decidido congelar aquel instante y quedármelo para mi, para nosotros…Te echaré de menos.

Twanguero